La base
Todo esto viene desde el primer día, sin módulos ni costos aparte: agenda, clientes, servicios, equipo y cobro de anticipos.
01
Tu agenda se defiende sola: nadie ocupa un horario que ya tiene dueño, y el que aparta pero no paga lo suelta a los pocos minutos. Dejas de perder lugares con gente que nunca iba a llegar.
02
Cobras por adelantado con tarjeta y el dinero entra directo a tu banco. Harbour nunca toca ese dinero ni se queda con un porcentaje, por mucho que vendas.
03
Quien atiende ve sus citas y nada más. A recepción le das el cobro sin abrirle tus reportes ni tus cuentas. Por fin puedes soltar el mostrador sin que todos vean cuánto ganas.
04
Tu logo, tus colores y tu mensaje en la página donde agendan. Se ve como si hubieras mandado hacer un sistema a la medida, porque en la práctica lo hiciste.
Módulos
Tres piezas que puedes sumar cuando las necesites. Cada una te quita de encima una tarea que hoy haces a mano.
Reserva en línea
El cliente elige servicio y horario, verifica su teléfono por SMS y deja el anticipo. Tú te enteras con la cita ya confirmada y pagada. Y si prefieres que nadie agende sin hablar contigo, se apaga: el mostrador sigue funcionando igual.
Deja de contestar mensajes a las once de la noche para apartar un horario.
Más información →Inventario
Defines qué consume cada servicio y el sistema lo resta del inventario cuando cierras la cita. Los movimientos quedan registrados uno por uno, así que la existencia en pantalla es la que hay en el cajón.
Se acaba el conteo manual de fin de mes y el descubrir que algo faltaba desde hace semanas.
Más información →Punto de venta
Terminar la cita abre un ticket; cobrarlo es lo que la cierra de verdad. Admite descuento, propina y productos, resta solo el anticipo que ya pagó por Stripe, y se puede dar como cortesía o anular para reemitir. Recepción cobra desde una pantalla aparte, sin ver el resto del negocio.
Trae el corte de caja diario y reportes de lo que de verdad entró, no de lo que se suponía.
Más información →Demo
Abres Harbour por la mañana y en diez segundos sabes cómo viene el día: quién llega, cuánto entró y qué falta por cobrar. Esto es lo que vas a ver.

Pantalla
Tablero del día
Negocio de ejemplo: Barbería El Tigre.
Cómo se usa
Tres momentos en los que hoy pierdes dinero sin darte cuenta.
En el mostrador
El corte del día te dice cuánto entró en efectivo, cuánto en tarjeta y cuánto por transferencia, qué regalaste y a quién, y qué quedó sin cobrar. Se acabó cuadrar la caja de memoria a las diez de la noche.
Cuando delegas
Le das el cobro a quien está en la entrada y trabaja desde su propia pantalla. Cobra sin entrar a tus reportes, tus ajustes ni tu lista de clientes. Delegas el mostrador sin delegar el negocio.
Cuando algo sale mal
Un ticket cobrado no se borra: se anula y se vuelve a emitir con los mismos precios. Quedan las dos operaciones a la vista, así que cuando revises el mes sabes qué pasó y quién lo hizo.
En camino
Harbour crece con los negocios que lo usan. Estas dos piezas están en construcción y entran sin que tengas que migrar nada.
En construcción
El historial de cada paciente, sus tratamientos y su odontograma, en la misma pantalla donde ya llevas su agenda. Llega con cifrado de extremo a extremo, porque un expediente médico no se guarda de cualquier manera.
En construcción
Que tus clientes agenden por donde ya te escriben, a la hora que sea, sin que nadie del equipo tenga que contestar. La conversación entra directo a tu agenda.
Nuestra Filosofía
En altamar hay tormentas, incertidumbre y caos. Así se siente manejar un negocio independiente todos los días: contestar mensajes a las 11 PM, citas que se empalman, clientes que no llegan y libretas con tachaduras. Un puerto (Harbour) es exactamente lo contrario. Es la base de operaciones. Es donde hay estructura, donde atracas de forma ordenada para reabastecerte y tener todo bajo control.
Construimos Harbour porque vimos a demasiados profesionales talentosos quemándose por hacer tareas administrativas manuales. Tu negocio necesita un puerto seguro, un motor central que trabaje en silencio para que tú puedas volver a hacer lo que realmente te apasiona.
Tu trabajo es cortar cabello, atender pacientes o salvar mascotas. El nuestro es evitar que pierdas horas peleando con la agenda.
Odiamos el software inflado. Si necesitas leer un manual de 50 páginas para usar Harbour, entonces fracasamos. Entras, ves lo que importa y sigues con tu día.
No somos una corporación creando software corporativo. Construimos herramientas reales para los que se ensucian las manos sacando sus negocios adelante todos los días.
Cotización
Pagas una mensualidad por lo que enciendes, y nada más. Ni un peso de comisión sobre lo que vendes, por mucho que crezcas. Cuéntanos cómo trabajas y te decimos exactamente qué necesitas y cuánto cuesta.
Reserva en línea
Que agenden y paguen sin molestarte
Inventario
Que el material se descuente solo
Punto de venta
Que nadie se vaya sin pagar